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Psycho Killer
Nota de la Revista Metal Hammer

 En california hacen las cosas de forma diferente. Por ejemplo, si estás en un grupo sabrás como son los locales de ensayo. El de System Of A Down es un tanto distino – lo llaman “The Alley” y está situado en una esquina particularmente anónima y hipposa del North Hollywood. Quizás sea esa sensación de entrar en una selva cuando penetras en su interior. O sus paredes repletas de antiguos signos rockeros. O el garaje para Harleys que hay al lado...

Los cuatro encantadores lunáticos que componen SOAD van filtrando el aire gradualmente, intercambiando pipas y petas con los miembros de su equipo en su primer ensayo desde que grabaron su segundo album “Toxicity” (el primero ademas en preparación de su gira Pledge Of Allegiance con Slipknot), puedes sentir esa sensación tangible de anticipación flotando en el aire. Aquí tenemos a un grupo que tiene todo el futuro por delante. Me he pasado toda la semana escuchando el sampler de “Toxicity” en mi walkman, y su primer álbum aún me deja patidifuso cada vez que lo quito de la caja. Es imposible negar el agujero que “Toxicity” va a crear en la fábrica rockera del 2001. Quizás es que System Of A Down sean demasiado buenos para tener éxito...

“Según parece no es asi” sonrie Serj Tankian, el vocalista de hablar pausado de los System. “El primer album nunca llegó a vender un millon de copias, no se sacó ningun single y nunca contó con la ayuda de las emisoras. Pero sigue vendiendo (casi 900.000 hasta la fecha), mientras la gente nos va conociendo. Es bonito poder decir que la gente está con nosotros por la musica y no porque estamos las 24 del día en TV”.

El guitarrista Daron Malakian posee su propia teoría. “En el momento en que salió el álbum no habia el interés que hay en la música heavy de ahora, pero fuimos siendo recomendados por la gente con el método del boca a boca, y no necesariamente entre los fans metálicos. No se quien caray sigue comprando el disco hoy en día, pero creo que es gente que tambien compra otro tipo de musica. Y eso me pone optimista, porque no somos suficientemente buenos para tener gran éxito. Entramos muy bien a la gente que escucha música sin prejuicios”.

Shavo Odadjian, el bajista cuya sonrisa es ofensivamente adorable, tambien quiere meter baza. “El primer álbum fue llegar, enchufar y grabar. Eso es lo que gustó a la gente, el hecho de que no fuera otro de esos álbumes de rock de Los Angeles excesivamente producido. Pero si hubieramos ofrecido todas nuestras ideas en el primer disco ya no tendríamos donde ir. Por eso ha sido tan placentero grabar “Toxicity”. Y por ello va a sorprender a mucha gente, porque va mas alla de nuestro primer album”.

“Los segundos discos son de vida o muerte” comenta el hiperkinetico bateria John Dolmayan. “Toxicity” es el siguiente paso pero seguimos adorando escuchar el primer album. Captura con realidad lo jodidos que estábamos en esos momentos y lo mucho que habiamos esperado para ser escuchados”.

Esa relación tan especial entre sus componentes ¿ha cambiado en estos pasados tres años?

“Totalmente” contesta John. “Cuando tienes a cualquier grupo de gente confinada a la compañía del resto durante una gira de tres años, llegas a conocer al máximo a esas personas. Todos sabemos que no hay nada que nos podamos ocultar, ya hemos visto hasta donde puede llegar cada uno”.

“Nos peleamos” admite Daron. “Realmente nos peleamos. Un día cualquiera podía explitar una guerra a gran escala, habia dias que este iba a dejar el grupo, en otros era uno diferente, yo mismo! Era inevitable que al tocar tanto tiempo juntos hubiera tiranteces en esta relacion hasta el límite, pero al mismo tiempo nos unió mas que nunca”.

“Ahora nos sentimos como hermanos, como una familia” comenta Shavo. “Incluso sentados aquí, dando esta entrevista, noto esa unión entre nosotros. Hey, somos los System. Si alguien trata de hacernos daño tendrá que vérselas con todos”.

Daron: “Podria parecer que somos menos intensos con nuestra musica, que nos hemos vuelto mas cómodos. Pero es al reves, ahora nos sentimos mas apasionados, mucho mas seguros de lo que estamos haciendo, mas decididos a mantenernos fieles a nuestra propia agenda. Hay gente que nos ha tildado de milicia armenia, pero eso es puro racismo. El hecho de uqe seamos todos armenios nos hace sentir que somos nosotros contra el mundo, y aún estrecha mas nuestra relacion”.

Desde que System se formaron a mediados de los ´90 – e incluso después de su fichaje por el sello Def American de Rick Rubin en el ‘ 97 – han tenido que aguantar esos ataques racistas, incluso en una ocasión les tildaron de “rock armenio”.

“¿Qué significa eso?” escupe Daron. “¿Esto es musica armenia? No! ¿Cantamos constantemente sobre ser armenios? No! Hay gente de miras muy estrechas”.

Shavo: “Sabemos lo que significa ser armenios. El que tres de nosotros fueramos a la misma escuela, que tenemos raices de las que estamos orgullosos. Pero estamparnos la etiqueta... debia de ser porque nadie sabía como definirnos”.

“Asi que enseguida se agarran a lo inmediantamente obvio, el maldito marketing” escupa ahora John.

“Es básicamente tratar de limitar lo que hacemos y decimos” señala Serj.

Seguramente la banda que mas nos recuerda esta manera demente de mostrarse al mundo sea Jane´s Addiction. Ellos parecían revelarnos todas las contradicciones de Los Angeles, su magia, su malicia, su libertad y su muerte lenta. Aunque en cuanto a sonido nada tienen que ver con ese carnaval de rarezas de Farell. Es porque, al igual que Jane´s son un grupo que indudablemente quiere dirigirse a todo el mundo, una banda totalmente resistente (no solo en actitud y palabras) a la estructura actual del rock. Al igual que lo fueron Jane´s, los System pertenecen a su época y al lugar donde residen, pero de alguna manera tratan de sobrepasarlo siendo shamánicos, espirituales, políticos, originales y fundamentalemente tan sugestivamente complejos como la vida misma.

“Cuando estuvimos grabando “Toxicity” escupimos todo lo que teniamos dentro” comenta Daron. “Hay todo tipo de influencias que quizás sorprendan a un montón de gente y una batalla de sonidos que realmente refleja quienes somos como personas, lo amplios que son nuestros gustos. Nos hemos abierto a todo tipo de musica y no hemos seguido dictado alguno cuando nos hemos puesto a componer.

System, antes de enchufar y ponerse a tocar, discuten sobre los setlists, sobre el equipo de sondo, asi es como funcionan, de manera seria, con completa honestidad en todo momento, lejos de la autodestruccion de otros grupos. Y luego Daron empieza a tocar su guitarra. Y los planetas comienzan a dar vueltas alrededor de la sala.

Iniciaron con una especie de jam con abstracciones a lo Oriente Medio, para seguir con favoritas como “D Devil” o “Sugar”, con esa vibración de ser el primer ensayo en meses. SOAD parecian incluso aún mas entusiastas cuando ensayaban sus nuevas canciones, la dinamica “Prisión”, la fiera “Neddles”, o las épicas “Suicide” y “Forest”. El estilo vocal de Serj está casi mas cercano al freejazz que al metal, sin duda es la variable que hace que System se salgan de lo habitual y suenen tan originales.

Escuchando este glorioso ensamblaje no encuentro el momento para preguntarles algo fundamental para preguntarles algo fundamental: ¿cómo consiguieron sonar asi?

John: “Siguiendo nuestro camino. Parece facil pero en una ciudad tan agilipollada como Los Angeles, es algo a lo que tienes que prestarle mucha dedicación”.

Daron: “Es interesante lo que dijiste anteriormente sobre LA y Jane´s Addiction, es una banda a la que nos gusta que nos comparen. Con todas las demas siempre veo grandes diferencias. Parece como si todo el mundo buscara el común denominador y simplificara todas las cosas para permanecer en el lado adecuado de tu discográfica. Nosotros no podríamos”.

Serj: “Hemos trascendido muchas cosas, pero “Toxicity” nuevamente suena raro y si confundimos inicialmente a la gente seguro que vamos a tener pelea”.

“Después de un tiempo te dás cuenta que la verdad de todo esto es diferente” comenta Shavo, “no se trata sólo de entrevistas y fiestas. Es esa media hora en el escenario. No hay nada en este mundo que se le asemeje, y nosotros tratamos de llegar al máximo cada vez que subimos”.

Daron: “Para mi lo más importante de “Toxicity” es que dura 40 minutos”.

¿Por qué es tan crucial?

“Porque entra en una sola cara de una cinta. Porque no te aburres escuchándolo. No es indulgente, es conciso, de una pieza. Odio a los músicos que se creen genios. Le debemos a la música que nos influenció el tratar de ser así de claros, precisos y decididos. ¿Puedo volver con mi guitarra? Me está llamando!”.

Una banda obsesionada y casi evangélica!